sábado, 26 de julio de 2014

Divorcio: MEDIDAS PREVIAS URGENTES,

1. Previas urgentes.
En la LEC se introduce una nueva clase de medidas provisionales, las medidas previas urgentes, que son las solicitadas por uno de los cónyuges con anterioridad a la presentación de la demanda y acordadas por el Tribunal sin ningún trámite, en la misma resolución en la que se cite a las partes a la comparecencia de medidas previas a la demanda.
Para dictar estas medidas, que se circunscriben a las de los efectos del art. 102 CC y las medidas de custodia de los hijos y uso de la vivienda y ajuar familiares del art. 103 CC, el tribunal habrá de apreciar que "la urgencia del caso lo aconsejare", por lo que entendemos que habrá de acreditarse de alguna forma dicha urgencia (art. 771.2.II LEC).
Contra esta resolución no se dará recurso alguno, y las medidas que se contengan en ella serán sustituidas por las del auto de medidas provisionales previas que habrá de dictarse una vez celebrada la comparecencia y la práctica de la prueba correspondiente.

2. Previas
El cónyuge que se proponga demandar la nulidad, separación o divorcio de su matrimonio y el que efectivamente la demande puede obtener una regulación provisional de las relaciones personales y económicas de la familia en crisis.
Estas medidas pueden ser solicitadas de forma previa a la presentación de la demanda o de forma coetánea, siempre que no exista una regulación de medidas definitivas anterior (art. 775.3) y su contenido será el previsto en los arts. 102 y 103 del CC).
En cuanto a las medidas solicitadas previamente, y calificadas en la práctica como medidas previas, sólo subsistirán si dentro de los 30 días siguientes a su adopción se presenta la demanda (art. 104 CC y art. 771.5 LEC), pudiéndose modificar o completar una vez admitida ésta, caso en el que el tribunal convocará a las partes a una comparecencia que se sustanciará por los trámites del art. 771.
En la nueva LEC se pretende que sólo exista un procedimiento de medidas provisionales, por lo que se han establecido los mismos trámites para la obtención de medidas provisionales de forma previa a la demanda como de forma coetánea, impidiéndose por lo tanto la doble tramitación, 1º como previas, y luego como coetáneas, estableciéndose sin embargo la posibilidad de modificar las medidas adoptadas como previas una vez que se admita la demanda, pues es probable que el juez que conoció de las medidas previas (el del domicilio del solicitante, art. 771.1) no sea el competente para conocer de la demanda principal.
En el procedimiento de medidas previas, no es preceptiva la intervención de abogado y procurador para presentar la solicitud, aunque deberán intervenir estos profesionales en toda actuación posterior.

¿Que tribunal es competente para un proceso de divorcio?

Para determinar la competencia territorial en los procesos de nulidad, separación y divorcio, se establece 1 fuero principal y excluyente, 4 fueros subsidiarios –que concurren electivamente de 2 en 2 cuando los cónyuges vivan en distintos partidos judiciales (y 1 más en el caso de demanda de mutuo acuerdo) y cuando el demandado no tuviere domicilio o residencia fijos–, y 1 fuero residual, el del domicilio del actor.
El fuero principal es el del lugar del domicilio conyugal, bien porque allí vivan ambos cónyuges, bien porque habiten en distintas viviendas dentro de la misma población, o incluso en distintas localidades, siempre que ambas pertenezcan al mismo partido judicial.
En otro caso, la competencia corresponde al Juzgado del último domicilio del matrimonio o al de la residencia del demandado, a elección del actor (art. 769.1), o al de cualquiera de los cónyuges que soliciten la separación o el divorcio de mutuo acuerdo (art.769.2), para la determinación del domicilio conyugal, el lugar de mayor vinculación familiar es preferente al domicilio esporádico o transitorio (STS 12 julio 1989).
Cuando el demandado no tuviere domicilio o residencia fijos, podrá ser demandado en el lugar en el que se halle o en el de su última residencia, a elección del demandante (art. 769.1.II).
Por último, cuando por ninguno de estos criterios pudiera determinarse la competencia, corresponderá ésta al tribunal del domicilio del actor (art. 769.1.II fine).

La competencia para las medidas provisionales simultáneas a la demanda, o adoptadas en el curso del proceso, ha de atribuirse al Juzgado que esté conociendo del mismo, siguiendo el criterio de la conexión o accesoriedad.
Mayores problemas presenta la determinación del Juzgado territorialmente competente para la adopción de medidas provisionales previas a la demanda, pues en el art. 771 de la LEC se dispone que las medidas previas se pueden solicitar al Tribunal del domicilio del solicitante, si bien no parece que ello deba impedir que también puedan instarse ante el Tribunal que será competente para conocer de la demanda principal.

EL PROCEDIMIENTO DE SEPARACIÓN Y DIVORCIO, MEDIDAS CAUTELARES Y PROVISIONALES


Isidro Niñerola Giménez, Vicepresidente de la Sección de Familia del Colegio de Abogados
de Valencia; Vocal de la Asociación Española de Abogados de Familia.

Por fin se incorporan a la Ley procesal ordinaria los procesos matrimoniales, que han estado durante los últimos 20 años desde la reimplantación de la disolución del matrimonio por divorcio en 1981, regulados en un cuerpo extravagante, con normas fragmentarias y de difícil integración. 
En la nueva LEC se regulan (arts. 769 a 778) los procesos matrimoniales, superándose la contenida en las disposiciones adicionales de la Ley 30/1981, de 7 de julio, que vino a adecuar a los principios constitucionales la regulación del matrimonio en el CC, que constituían un cuerpo disperso y falto de sistema.
No obstante, queda subsistente la Disposición Adicional Xª de la Ley 30/81 referente a materia de pensiones y Seguridad Social, que no ha sido derogada por la vigente Ley de Enjuiciamiento Civil.

El documento completo en nuestra web

Pautas para que el verano no acabe en divorcio

El 28% de las rupturas en España se producen al volver de vacaciones. Vacaciones en paz.

Carolina García/25 JUL 2014 - 
Día 1: “Cariño, ¡qué bien, por fin unas vacaciones juntos!”. Día 2: “Ay, cariño, déjame que no quiero irme de excursión”. Día 3: “Mira, cielo, tengamos las vacaciones en paz”. 
Día 15: “Se acabó. La próxima llamada que recibas será la de mi abogado”.
Las vacaciones de verano son para muchas parejas una nueva luna de miel, pero muchas veces esta se queda en los labios. No todas las relaciones sobreviven a pasar juntos las 24 horas del día. De hecho, en estas fechas se registran más separaciones –el 28% del total, según datos de septiembre de 2013, del Instituto Nacional de Estadística (INE)–, muy por encima de los divorcios producidos tras la Navidad y la Semana Santa.
El divorcio se legalizó en España en 1981 y ya es el 3º país con más separaciones legales de la Unión Europea; aunque hay que ser justos: también somos los que más tiempo permanecemos casados, más de 13 años de media, según el INE. 
Pero, ¿por qué ocurre?
Las vacaciones significan dejar de lado las obligaciones del día a día, la rutina se acaba, y nos obliga a pasar más tiempo en pareja y con los hijos.  
Tenemos que reaprender a vivir juntos y, a veces, el roce hace el desencanto.
“Durante el invierno las parejas llevan vidas rutinarias y generalmente por separado. Hacen actividades individuales descuidando cada vez más la vida en pareja”, advierte Raquel Martínez Gómez, psicóloga de la Unidad de Salud Mental del Hospital de Torrevieja. “Al llegar el verano y las vacaciones pasan más tiempo juntos por lo que las fricciones, las discusiones y los conflictos se disparan”.
Es más complicado cuando se tienen hijos y estos también están de vacaciones. “Todo esto aumenta la tensión en la pareja y los desencuentros, y las parejas se enfrentan a la ambivalencia [el papel de pareja y el de padre o madre]”, añade Martínez. No es difícil que “la balanza se incline hacia la decisión de separarse”.
Pautas para que el amor sobreviva al verano…
1. Planificación. Tener claro lo que vamos a hacer durante las vacaciones es una buena herramienta de control. Sobre todo para evitar discusiones tan comunes como a qué hora levantarse, qué comer o cuándo ir a la playa.
2. Reparto de tareas. Es la mejor forma de saber qué tiene que hacer quién y evitar el conflicto.
3. Generosidad. Comunicación positiva a la hora de ceder. Entender los gustos de cada uno e intentar complacerse mutuamente. Por ejemplo: “Un trato: hoy vamos a ver el fútbol al irlandés y mañana con los niños a la playa”.
4. Dedicarse tiempo. Aunque se viaje con hijos. Es importante sentir que aún se es parte de un todo. “Lo mejor es hacer actividades juntos y alternarlas con tiempos para cada uno”, propone Martínez. Por ejemplo, hacer una escapada juntos o reservarse un rato al día pueden ser buenos métodos. Propóngase hacer estas actividades vivas e intensas.
5. Diálogo. Crear entornos de afecto, de escucha activa y en los que se puede hablar sin prejuicios.
Y sobre todo, hay que recordar que el verano está para descansar y no para discutir.

La Evolución del Divorcio en México III

La Ley sobre Relaciones Familiares de 1917 instituyó el divorcio como disolución del vínculo matrimonial. Con esa base el Código Civil para el Distrito Federal de 1928, cuya vigencia inició en 1932, estableció los divorcios voluntario judicial y necesario; y después el voluntario administrativo. Situación que se reprodujo  en los códigos de los Estados.
El divorcio voluntario judicial se promovía de común acuerdo; los esposos convenían sobre la guarda y custodia de los hijos, la pensión alimenticia y la disolución de la sociedad conyugal. El divorcio voluntario administrativo se promueve ante el Registro Civil por las parejas sin hijos o con hijos que no necesiten alimentos; y si existe sociedad conyugal se presenta el convenio de disolución.El divorcio necesario procedía por alguna de las causales legales: adulterio, corrupción, incumplimiento de las obligaciones, violencia intrafamiliar, embriaguez, etc. 
Para evitar la violencia en los matrimonios deshechos se incluyó entre las causales la separación de los cónyuges por más de 3 años sin importar el motivo de la separación. 
El juez resolvía conforme a los hechos probados  el divorcio y las consecuencias económicas. 
En el Código Civil del D.F., el 3 de octubre del 2008,  entró en vigor el divorcio sin causa, derogando los divorcios judiciales voluntario y causal. Institución reproducida en Coahuila. Este divorcio puede solicitarse por ambos o por uno de los esposos. En los 2 casos el juez tiene que decretar el divorcio; en el 1º se resuelve por mutuo acuerdo el cuidado de los hijos y la situación económica; en el 2º esos aspectos son materia de un litigio.
El divorcio sin causa responde a la realidad social. Pero las cargas económicas para tramitarlo son irracionales y excesivas. El cónyuge que quiera divorciarse debe proponer, además de las pensiones alimenticias,  si se casó por separación de bienes y su consorte se dedicó al cuidado del hogar y de los hijos y no tiene bienes propios, una compensación de hasta el 50% del valor de los bienes del promovente; y , en su caso, una indemnización por daños morales. Naturalmente, estos requisitos permearán a los divorcios sin causa que promuevan ambos cónyuges y aún en el  divorcio voluntario administrativo. El legislador no previó elementos de valor para que los juzgadores regulen la procedencia y monto de la pensión, la compensación y la indemnización por daño moral para el cónyuge. Para solucionar eso deberían de restablecerse las causales del divorcio necesario, exclusivamente, para que el juez determine si el cónyuge culpable de alguna de ellas tiene derecho a las consecuencias económicas del divorcio y la cuantía de las mismas; o en su caso absuelva al inocente. De no hacerlo el divorcio, como en otros países, será un negocio.

viernes, 25 de julio de 2014

Divorcio, Custodia Monoparental y Desahucios



Pleno del Parlament catalán. Junqueras, Mas, Ortega y De Gispert Cataluña actuará para impedir los desahucios de familias con niños.
Foto: EUROPA PRESS
BARCELONA, 24 Jul.2014 (EUROPA PRESS) -
El Parlament catalán ha aprobado este jueves por unanimidad una moción del PSC sobre infancia que, entre otros puntos, insta al Govern a adoptar medidas para evitar los desahucios de viviendas de familias con niños, así como a seguir desarrollando programas de ayudas al alquilar para estas familias.
Por unanimidad también se han aprobado los puntos que piden ampliar los próximos años las partidas destinadas a garantizar una alimentación adecuada a niños y adolescentes, así como promover medidas de fomento para que todos los niños puedan acceder en condiciones de equidad a las actividades de ocio.
Los grupos han acordado también reforzar el programa Salud y Escuela en el ámbito de la educación secundaria e introducir experimentalmente un modelo de trabajo conjunto entre departamentos en las unidades de escolarización compartida.
Con la abstención de ICV-EUiA, se ha emplazado al Ejecutivo catalán a elaborar un calendario que aumente progresivamente la inversión en infancia, de forma que en el plazo de 6 años Catalunya destine a este aspecto el 2,2% del PIB.
CiU y ERC han rechazado, sin embargo, comprometerse a presentar esta legislatura una ley de medidas integrales para combatir la violencia contra la infancia y la adolescencia, así como garantizar las becas comedor como derecho subjetivo.
Nacionalistas y republicanos han descartado también recuperar progresivamente las prestaciones por hijos a cargo, partos múltiples, adopciones y acogidas, de forma que en 2015 las reciban todas aquellas familias con ingresos inferiores a 35.000 euros.

Nota: Tras el Divorcio, el Progenitor Custodio se queda la que fue Vivienda Familiar, deja de pagar la Hipoteca de la vivienda, y no se la puede echar por que hay menores de edad. ¿Para cuando la Liquidación de los Bienes Gananciales?
Tambien el padre, dejaria de pagar la Hipoteca y el Banco cogeria un cabreo de "Aupa". No se dan más creditos hipotecarios, porque somos el 3º pais de la UE en nº de rupturas de parejas.
Divorcio, Custodia Monoparental y Desahucios........

Divorcio y convenio regulador

El Convenio Regulador  es un documento en el cual ambos cónyuges pactan de mutuo acuerdo las relaciones económicas, al igual que las relativas a los hijos, en los casos de separación o divorcio. De esta forma, en el Convenio se regularán las consecuencias que se derivan de la separación o el divorcio.
Este convenio regulador necesita de la aprobación judicial.
El Convenio se aporta junto con la demanda y es obligatorio cuando la separación o el divorcio es solicitado por ambos cónyuges de mutuo acuerdo o por uno con el consentimiento del otro.
Contenido del convenio regulador :
  • La atribución del uso de la vivienda familiar.(...)
  • Las cantidades de contribución al sostenimiento de las cargas del matrimonio y para el mantenimiento de los hijos en concepto de pensión de alimentos; así como los criterios para su actualización y las garantías, en su caso.
  • La cantidad que, en su caso, y en concepto de pensión compensatoria, uno de los cónyuges ha de satisfacer al otro por el desequilibrio económico que se deriva de la separación o divorcio o nulidad matrimonial.
  • Atribución de la guarda y custodia de los hijos. No debe confundirse la guardia y custodia con la “patria potestad”, que, normalmente, y salvo determinadas excepciones, continúa siendo compartida por ambos cónyuges.
  • Determinación del régimen de visitas y comunicaciones de que podrá disfrutar el cónyuge que no tenga la custodia, así como, si se considera necesario, el establecimiento del régimen de visitas y comunicaciones de los nietos con sus abuelos. El convenio suscrito y propuesto por los cónyuges debe ser aprobado por el Juez mediante sentencia, salvo que resulte dañoso para los hijos o gravemente perjudicial para uno de los cónyuges.
La denegación de alguno de los acuerdos por parte del Juez habrá de hacerse mediante resolución motivada y en este caso los cónyuges deben someter a la consideración del Juez nueva propuesta de convenio para su aprobación, si procede. El juez podrá establecer también las garantías reales o personales que requiera el cumplimiento del convenio.
Las medidas que el Juez adopte en defecto de acuerdo, o las convenidas por los cónyuges, podrán ser modificadas judicialmente o por nuevo convenio cuando se alteren sustancialmente las circunstancias.