lunes, 20 de octubre de 2014

Justicia: ¿De verdad nos importan los menores ?

 el mundo.es/30.09.2014

La semana pasada hablaba de cómo interpretamos un "retraso" de 2 horas y media en una actuación judicial pero...¿qué conclusión tenemos que sacar cuando llegamos a un juico para resolver sobre la custodia de un menor cuya demanda se puso hace 16 meses y se suspende por "indisposición "de la jueza?
Antes de que nadie pueda argumentar que "todos nos podemos poner enfermos" (aunque la práctica nos lleva a ver que, generalmente, siempre se ponen enfermos los mismos) quiero señalar que esa "indisposición" no le impidió ir al día siguiente al juzgado.
Dicho lo anterior...
- ¿Cómo se valora que el juzgado señale para ese juicio suspendido dentro de 2 meses (finales de noviembre)?
- Respuesta: El juzgado tiene muchos asuntos y este no puede pasar por delante
- ¿Y si añadimos que en ese asunto tampoco tenemos 'Auto de medidas provisionales' pese a haberse celebrado la comparecencia hace 9 meses y estar suspendido porque los contrarios interpusieron una denuncia que aún no se ha resuelto?
- Respuesta: Así funciona el sistema.
- ¿ Y si señalamos que durante todo ese tiempo el niño de 14 años cuya custodia se solicita -y que está con el otro progenitor- ha faltado al colegio 70 días (3 meses y medio) por lo que, lógicamente, repite curso.
- Respuesta: Que el niño se pone mucho enfermo
 - ¿Y si además tenemos en cuenta que antes de iniciar esa petición, el niño quería estar con el padre y desde que se celebró la comparecencia de medidas provisionales el menor "no quiere ver al padre"?
- Respuesta: Se trata de una coincidencia o es la voluntad del niño.
 ¿De verdad nos importan los menores? 
Nota: ¿Funciona la Justicia en España con los temas de Familia? 
Va  a ser que no y llevamos más de 30 años en la misma situación. Y lo que nos queda.

La vivienda pierde atractivo como activo en propiedad

Anuncios de pisos en venta, en Barcelona.
FERRAN NADEU
Sin burbuja inmobiliaria, los costes asociados al mantenimiento favorecen el resurgir del mercado de alquiler.

Anuncios de pisos en venta, en Barcelona.
EDUARDO LÓPEZ ALONSO / BARCELONA/ 20 de octubre del 2014 
Comprar o alquilar la vivienda, ese es el dilema. Los costes de mantenimiento de cualquier vivienda desincentivan su compra en momentos en los que no existe una burbuja inmobiliaria. Un somero cálculo de los costes de mantenimiento durante 15 años hace palidecer. Tradicionalmente, se calcula que cualquier piso cerrado supone entre 1.500 y 3.000 euros anuales en gastos (ver informe Consumer). 
La situación se complica al cabo de 15 años, cuando a la vivienda le conviene remodelar la cocina, el baño, la pintura y probablemente asumir los costes de alguna reforma estructural o afrontar derramas de la comunidad por daños ocultos hasta ese momento. 
Si comprar ya es un esfuerzo titánico, el mayor problema suele ser el mantenimiento.
MOMENTOS DE VENDER.
Antes de llegar ese punto habrá convenido la venta del inmueble, especialmente en el caso de una 2ª residencia si apenas se usa. Esta es una de las razones por la que en la actualidad la demanda de pisos de alquiler ha crecido en plena crisis inmobiliaria (también el alquiler turístico). En cualquier caso, también existe la posibilidad de que tras una caída acumulada de los precios inmobiliarios superior al 40% los compradores tengan prevista una elevada rentabilidad de la inversión en los próximos años, algo que está animando la compra de viviendas en España en los últimos meses, sea o no el destino final el alquiler. 
Los inversores también ven en la vivienda un activo interesante a largo plazo, y el desplome de los precios reactiva todavía más ese papel de activo para el inversor (ver argumentos para la compra de una vivienda).
Continua el artículo Aquí

La pensión alimenticia debe pagarse aunque se ingrese en prisión

La pensión alimenticia a los hijos debe pagarse aunque se ingrese en prisión

Aunque haya dejado de tener ingresos, deberá responder con su patrimonio.

El Tribunal Supremo ha dictaminado este lunes que la obligación de pagar la pensión alimenticia a los hijos menores no se extingue por el solo hecho de que el progenitor que debe prestarla haya ingresado en prisión, por lo que, aunque haya dejado de tener ingresos, deberá responder con su patrimonio.
En una sentencia notificada hoy, el alto tribunal señala que «ningún alimento se puede suspender por el simple hecho de haber ingresado en prisión el progenitor alimentante, gravando a la madre con la obligación de soportarlos en exclusiva».
La única excepción se dará en el caso de que el progenitor que debe pagar demuestre que carece de medios económicos para ello, añade el Supremo.
El caso que ha dado origen a la sentencia se refiere a un padre que ingresó en prisión por un delito de violencia de género y que en la demanda de divorcio solicitó la suspensión de la medida durante los casi 4 años (de abril de 2008 a febrero de 2012) que pasó en la cárcel cumpliendo dicha condena.
Aunque el juzgado denegó inicialmente su solicitud, la Audiencia Provincial de Jaén revocó parcialmente la sentencia de divorcio y accedió a la petición, dejando en suspenso el pago de la pensión -300 euros mensuales por los 2 hijos menores- durante la estancia del progenitor en el centro penitenciario.
Su ex mujer presentó recurso de casación contra dicha sentencia y el Tribunal Supremo ha resuelto finalmente el pleito a favor de la madre, mediante una doctrina jurisprudencial que obliga al progenitor a seguir pagando aunque esté en prisión, siempre que no demuestre que carece de recursos para ello, recursos que pueden incluir el patrimonio aunque no se tengan ingresos por estar en la cárcel.
La nueva jurisprudencia unifica doctrina entre diferentes audiencias provinciales, que habían venido fallando en sentidos contradictorios sobre este tipo de casos.
La pensión no depende sólo de los ingresos.
La sentencia de la Sala de lo Civil del alto tribunal, de la que ha sido ponente el magistrado José Antonio Seijas Quintana, señala que la obligación alimentaria que se presta a los hijos no está a expensas únicamente de los ingresos sino también de los medios o recursos de uno de los cónyuges o de «las circunstancias económicas y necesidades de los hijos en cada momento», según el art. 93 del Código Civil.
De este modo, no es necesaria una liquidez dineraria inmediata para hacer frente al pago de la pensión, sino que es posible responder con el patrimonio personal siempre que la fortuna no se hubiese reducido hasta el punto de no poder satisfacerlos sin desatender sus necesidades y las de su familia. El Tribunal Supremo añade que, además, el condenado no solicitó la modificación de la medida en tiempo y forma.

Los divorcios entre los mayores de 65 años se disparan en España


Dos jubilados disfrutan de la lectura en un parque.

Dos jubilados disfrutan de la lectura en un parque. / Luis Ángel Gómez

  • La convivencia de las parejas se deteriora tras la jubilación al pasar más tiempo juntos. Los varones dan el paso cuando ya tienen otra pareja porque "necesitan a alguien que les cuide". Las mujeres temen menos la soledad

Muchos se casaron jóvenes y por la Iglesia -ellas, de blanco impoluto-, convencidos de que era para siempre. Sin embargo, el aumento del tiempo compartido tras la jubilación laboral, la creciente esperanza de vida y -en algunos casos, como consecuencia de lo anterior- la ruptura del ideal del amor eterno tras un largo tiempo de convivencia han acabado con su relación. Las disoluciones de matrimonios -divorcios, separaciones y nulidades- cuyos cónyuges ya han cumplido los 65 años se disparan en España. En apenas una década se han duplicado con creces. En 2011 sumaron 3.507, frente a las 1.435 registradas en 2001, según un reciente informe del Imserso. Es decir, un incremento del 144%, cuando en ese periodo las cifras totales de parejas deshechas en el país apenas crecieron un 4,8% al situarse en 110.651.
¿Por qué un hombre o una mujer deciden encarar un cambio radical precisamente en la recta final de sus vidas después de cohabitar durante décadas bajo el mismo techo? Cada caso es diferente, especialmente en función del género, explican psicólogos y sociólogos. Pero hay un objetivo común: “reinventarse y buscar de nuevo la felicidad”
Un cambio que para muchos hombres se vincula con más sexo y compañía, mientras que para la mayoría de las mujeres se relaciona con una etapa de tranquilidad tras sentir que han gastado su vida al servicio del marido, apuntan los expertos consultados.
Esa generación que empieza a familiarizarse con las separaciones rondaba la treintena cuando en 1981 fue aprobada la Ley del Divorcio, lo que ha contribuido a que vivan las rupturas matrimoniales como algo normal y acepten sin grandes reparos los nuevos modelos de familia. “Nuestros mayores no han sido educados en el 'contigo pan y cebolla' para siempre, no ven el divorcio como un pecado”, explica Leire Iriarte, psicóloga y profesora de la Universidad de Deusto.
La esperanza de vida en España, cifrada actualmente en 82,29 años -la mayor del mundo después de Japón-, también estimula la búsqueda de nuevos rumbos en los años finales. “Los divorciados de 65 años todavía se sienten jóvenes y quieren afrontar las casi 2 décadas que les quedan por delante con una mejor calidad de vida”, comenta Amaia Bakaikoa, psicóloga clínica y sexóloga.
La crisis de los 40 se convierte en una frontera importante y determina los años venideros del matrimonio. Porque cruzando ese límite se suelen tomar algunas decisiones capitales en relación con la vida personal, familiar o profesional. “En la mediana edad, muchas personas empiezan a replantearse si su proyecto de vida se ha cumplido y entienden que, si no se divorcian ahora, ya no lo harán nunca”, apunta Iriarte. Sin embargo, tras haber puesto distancia de por medio, las mujeres y los hombres caminan por distinta dirección. 
Ellas se divorcian para librarse de un marido mezquino o, en el peor de los casos, de un maltratador. Y no suelen plantearse nuevas relaciones, sino disfrutar más de sí mismas y de sus hijos y nietos. “Las mujeres que ponen fin a su matrimonio suelen aducir razones de tipo abusivo o dominante por parte de sus parejas o dicen estar cansadas de soportar infidelidades. La queja más común de los hombres es la incompatibilidad de caracteres y la pérdida del amor, la necesidad de ser felices, de buscar mayor satisfacción”, retrata la profesora de Deusto. No obstante, muchas mujeres ya no se dejan caer en brazos de un hombre dominante. “El matrimonio ha dejado de ser una relación de dependencia, normalmente de la mujer hacia el hombre. Se busca la realización personal de los dos miembros de la pareja”, celebra la sexóloga clínica.
Continua el artículo aquí

Por qué decimos niños cuando queremos decir dinero

el mundo.es/20.10.2014
En los despachos que nos dedicamos a ésta especialidad del derecho de familia, en la mayoría de los casos, empezamos hablando de "niños" y acabamos hablando de "dinero". Las frases "que se lo quede todo yo solo quiero a mis hijos", "a mis hijos nunca les faltara nada", "lo único que me importa son mis hijos", etc... son muy habituales. Lástima que no las grabemos; nos sorprendería escuchar cual es el centro de la discusión 3 meses después.
La fórmula de la custodia compartida, entendida como el reparto entre los progenitores del 50% del tiempo de sus hijos, en muchos casos, es la mejor manera para que los menores, en situaciones de separaciones y divorcios, mantengan el contacto con ambos padres y que éstos se involucren tanto en los tiempos "festivos" como en los "formativos"; escolares y extraescolares.
Por cierto en este punto, y haciendo un paréntesis, me llama la atención lo mal que comen en general los niños (malos modales, manejo de cubiertos, etc...) y su falta de educación (la ausencia de las "gracias", los "por favor"...) pero eso, nos llevaría a otro tema, también importante, que no quiero tratar ahora.
La custodia compartida puede ser buena no solamente para los hijos sino también para los padres ya que les permite ascender profesionalmente, dedicar tiempo a otras actividades "abandonadas" o "asignaturas pendientes" y, cómo no, a nuevas parejas que sin tiempo, o con tiempo limitado, se antoja muy difícil.
Sin embargo, todo lo anterior está muy bien siempre que:
1.Ambos progenitores dispongan de verdad de ese tiempo para dedicarle a sus hijos (hay muchos trabajos que, desgraciadamente, no lo permiten) y
2.sobretodo, si esa custodia compartida no es entendida como un vehículo para "ahorrarnos" (o disminuir) una pensión de alimentos o, como desgraciadamente tenemos algún tema en el despacho, utilizarla para justificar el prohibir (o imposibilitar) que el menor realice actividades extraescolares, generalmente tan beneficiosas para los niños que puedan pagarlas en el mundo tan competitivo en el que estamos (cuando no por motivos de salud) y así ahorrarse un "dinero" para gastarlo en uno mismo (gimnasio, clases de golf, etc....). ¡Ojo! No estoy criticando que cada cual gaste su dinero en lo que quiera pero si que se utilice a los niños (sus hijos) para ahorrar o incluso "castigar" al contrario. 
Esta "práctica" también es utilizada - y es igualmente criticable - por quien quiere la custodia para obtener el uso del domicilio familiar ("mejor" incluso si es propiedad del otro y tiene hipoteca) y recibir, además, una pensión de alimentos de la que realmente vivir sin trabajar (o trabajar "sin cotizar").
Cada caso es único y así debe ser tratado. Tenemos que huir de fórmulas "modelo" para todos y adaptarlas caso a caso en función de lo que verdaderamente sea mejor para los niños (y los padres) y atendiendo a cada realidad. La custodia compartida "puede" ser una buena fórmula - igual que la custodia mono parental - habrá que ver cada caso y las motivaciones "reales" que tienen los progenitores a la hora de solicitarla.

8 claves para mejorar tu comunicación

autoteléfono
procesos y aprendizaje.es/ 13 de octubre de 2014
Artículo inspirado en la Dinámica “escucha activa” de Manuel Pallarés y en la fotografía de Toni Prats.

Existen muchas estrategias para mejorar tus habilidades interpersonales, pero hoy, comparto éstas 8 claves para mejorar tu comunicación y que precisamente tratan de romper el círculo que se crea en la fotografía que inspira esta entrada. Aquí van…_ 
1º) Mantén el contacto visual con quien hablas
Ya puedes jurar y perjurar que estás escuchando a alguien que si no lo estás mirando, la persona no se va a sentir escuchada (y en definitiva, ésto es lo que importa)… y no nos engañemos, nuestro potencial es ilimitado pero los recursos de tu cerebro no, y tu capacidad de atención tiene un tope (por ejemplo, no me creo que puedas estar al mismo nivel, en un mismo momento, con tu móvil y con tu interlocutor). Mirar a la otra persona genera conexión, tu interlocutor/a se va a sentir escuchado y eso facilitará la fluidez del mensaje. No mantener el contacto visual con quien hablas saca a la otra persona de la conversación, la hace sentirse en un 2º plano y cierra puertas. 
2º) Muestra con tus gestos que estás escuchando
Tiene que ver con lo anterior, y con asentir con la cabeza, mostrar una postura abierta hacia la otra persona, y expresarle gestualmente que “aquí y ahora” estás presente (…sin exagerar, ni esto no es natural, la otra persona pensarás que estás chiflado/a y se largará corriendo). 
3º) No expreses “acuerdo” o “desacuerdo” precipitadamente.
O dicho con otras palabras, simplemente “escucha e indica que estás escuchando”, un error comunicativo muy frecuente consiste en mostrar el acuerdo o el desacuerdo con tus gestos antes de que la otra persona haya terminado de decir lo que esté diciendo. El efecto de esta acción es demoledora, por un lado el mensaje que te está llegando decae, y el contexto emocional de la conversación se enturbia, y por otro lado, es muy difícil que nos llegue el 100% del mensaje en éstas condiciones. 
4º) Deja pausas
A ver, la comunicacion no es una competición, deja breves pausas entre mensaje y mensaje en una conversación. Responder precipitadamente hace que los mensajes se solapen, no hay efectividad, y genera mucha ansiedad en quien habla y quien tiene su respuesta ya preparada en la punta de la lengua. 
Los silencios son una delicia en el proceso comunicativo, y le dan sentido a la relación. 
5º) No desplaces el centro de atención hacia ti mismo
Personalmente me parece de lo más terrible. Imagina que estás contando algo personal, y quien te escucha, justo cuando acabas, te pone un ejemplo basado en su vida, viencias y peripecias, algo del tipo “pues a mi..”, “pues yo una vez…”, “yo pienso que..”, etc. 
¿Cómo te sientes?…, todos caemos en esto alguna vez. Cuando recurrimos a nosotros mismos, basando nuestras respuestas en cómo nos sentimos, cómo estamos, o en que “yo eso ya lo he vivido”, estamos descapitalizando a nuestro interlocutor/a… estamos menospreciando su papel en el proceso comunicativo… y no nos engañemos, estamos dejando rienda suelta a nuestro ego (sí, ese que aprovecha cualquier escenario para marcarse un zapateado, sea el escenario que sea). 
6º) Formula preguntas abiertas
Esto te permitirá conectar con quien te estés comunicando, te posibilitará cerciorarte de qué es lo que la otra persona trata de decirte, y te asegurarás de cuál es el mensaje que te lanzas, así, tu capacidad de respuesta siempre tendrá un sentido en el contexto en el que te encuentres. Por cierto, ojo con el tono de voz cuando formules las preguntas, si no es el adecuado se podría interpretar como ironía o sarcasmo… y si esto se produce, mejor aplaza la conversación para otro día. 
7º) Resume lo que te cuenta la otra persona
El efecto es genial. Imagínate que haces, con una frase, un resumen de lo que te acaban de decir, ésto, lejos de ser redundante, clarifica mucho el objeto de la conversación, y te permite acomodar tu respuesta a la realidad del mensaje. La otra persona se sentirá escuchada y al mismo tiempo incrementará su atención a tu atención. 
8º) Mantén una coherencia entre tu lenguaje verbal y no verbal
Además de una muestra de respeto hacia la otra persona, responder a los sentimientos del que nos está hablando es un ejercicio de inteligencia emocional, que nos hace estar en una necesaria misma sintonía. Imagínate que tienes un ecualizador emocional, averigua en qué clave emocional te están hablando y ajústala. No se trata de dejarte contagiar por el otro de sus sentimientos, es solo tener en consideración el verdadero sentido del mensaje.

…y sí, es posible que te hayas dado cuenta, éstas 8 claves que mejoran tu comunicación tienen mucho que ver con nuestra capacidad de ESCUCHA ACTIVA

El Ministerio de Justicia revisará las tasas judiciales

.....promovidas por Gallardón en contra del sector de magistratura.

la opinion coruna.es/19.10.2014 | 
Nada más asumir la cartera de Justicia, Rafael Catalá anunció, en presencia de su antecesor, Alberto Ruiz-Gallardón, "el análisis y la mejora" de las tasas judiciales. Esta semana, lo reiteró durante su encuentro en Madrid con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, a quien también le garantizó que mantendría el actual mapa judicial, tumbando así la supresión de partidos judiciales promovida por Gallardón.
La ley de tasas fue aprobada a finales de 2012 con el rechazo en bloque de jueces, fiscales, abogados, secretarios judiciales y procuradores. Una vez aprobada, la defensora del pueblo pidió que se suavizasen las nuevas tasas, lo que forzó al departamento de Gallardón a reformar la ley tan solo 3 meses después de su entrada en vigor.
En Galicia, el 1º año de aplicación de las nuevas tasas supuso unos ingresos en las arcas de la Justicia de 13,5 millones, una cifra que triplica los 5,1 millones del ejercicio anterior.
A Coruña se convirtió el año pasado en la provincia gallega donde más recaudaron los tribunales: 6,2 millones, seguida por Pontevedra (4,4), Ourense (1,5), y finalmente Lugo.
El mayor incremento respecto a 2012 se produjo en Ourense (30 veces más que el ejercicio anterior)

Nota: Conclusión: Revisará que no eliminará, dado que el TC da por valido la existencia de Tasas Judiciales como en ortros paises de Europa. 
¿Pero serán asequibles para la ciudadania?
¿tendrá tiempo para "Revisarlas" antes de las elecciones ?